¿Qué son los bonos y obligaciones? (segunda parte)

Ya conoces lo que son los bonos y cómo te pueden servir para invertir, ahora detallaremos las distintas formas que tienen para generar intereses.


En la anterior entrada explicamos el concepto de bonos y obligaciones, su clasificación y las partes que contienen, para una mejor referencia acude directamente al artículo para entender perfectamente de una manera sencilla esta forma de invertir.


Uno de los ejemplos más comunes para invertir en bonos son los Cetes, una forma fácil y con un rendimiento asegurado ya que el Gobierno de México es el que garantiza el pago del interés generado.


Ahora bien, es conveniente conocer las maneras en las que puede funcionar la generación de intereses.

Tasa de interés nominal

Es la tasa utilizada por el emisor del título de crédito para el pago de los intereses, también se conoce como tasa de cupón.


Dependiendo de las características del mercado financiero, la tasa de interés puede ser:


Fija: Permanece vigente durante la vida de la obligación o bono y protege al inversionista contra una caída en las tasas de interés.

Variable: se ajusta periódicamente para reflejar las condiciones del mercado prevalecientes en ese momento y están ligados a una tasa de referencia como Cetes, TIIE, etc.

Real: el valor nominal se ajusta periódicamente con la inflación y sobre este valor ajustado se calculan los intereses con la tasa de cupón pactada al momento de la emisión.

Valor presente de los bonos y obligaciones

Una característica importante de los bonos y obligaciones es que pueden negociarse en el mercado de valores; es decir, pueden ser comprados y vendidos en cualquier momento, antes de la fecha de redención, por personas diferentes al beneficiario original.


El precio que pagará un inversionista interesado en la compra de los títulos, llamado precio de mercado, podrá ser a la par, sobre la par o bajo la par; el precio fijado dependerá básicamente de los siguientes factores:


• La tasa de interés nominal.

• La tasa de interés deseada por el inversionista.

• El tipo de garantía de la obligación o bono.

• El intervalo de tiempo para el pago de los intereses.

• El valor de redención.

• El tiempo que debe transcurrir hasta la fecha de redención.

• Las condiciones económicas prevalecientes en el país.


Por lo tanto, el precio a pagar por una obligación o bono se determina sumando el valor presente del valor de redención y el valor presente de los intereses periódicos, con base en una tasa de interés deseada por el inversionista llamada tasa de retorno o tasa de rendimiento de la inversión.

Cálculo de la tasa de rendimiento

Es común que al inversionista se le diga el precio que deberá pagar por una obligación o bono, sin que se dé a conocer la tasa de rendimiento que obtendrá. Por tanto, la tasa de rendimiento tendrá que calcularse si desea comparar la inversión en obligaciones o bonos con otras alternativas de inversión.


Para obtener la tasa de rendimiento se hace mediante prueba y error (mediante tanteos hasta lograr el grado de precisión que se desee) ya que no es posible aplicar una fórmula que la proporcione de manera directa.


Esperamos haber servido para aclarar a detalle el funcionamiento de los bonos y obligaciones, te invitamos a que continúes consultando el contenido que en rpjm.com te ofrecemos y actualizamos contínuamente.

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