Innovadores métodos de aprendizaje del siglo XXI

Los avances en el conocimiento y la educación del nuevo milenio son tan dinámicos que si no se les incorpora a tiempo significará alejarse del desarrollo al que llegará la humanidad a fines de este siglo.

Con la consciencia del cambio constante, y que evidentemente alcanza a todas las personas, así como a las áreas de nuestras vidas, existe la necesidad de que las instituciones educativas, los programas, técnicas de estudio y en general todo lo que se relacione con el aprendizaje se adapte a los parámetros actuales.


Es así como en los últimos años han tomado impulso los métodos con las características e intereses de las personas, adaptados a las habilidades y disposiciones para aprender, así como el aprendizaje para diferentes edades y según la acumulación de conocimientos o habilidades individuales donde: el centro de la nueva educación es el individuo con sus diferencias e intereses y objetivos.


En ayuda a estos nuevos métodos de aprendizaje, están los avances que proponen cambiar los objetivos pedagógicos con la ayuda de las nuevas tecnologías. Por ejemplo:

1. Pasar de pensar en la experiencia como algo que un experto sabe y puede articular, a pensar en la experiencia como una mezcla de competencias no conscientes y conscientes.

2. Pasar de conocimientos y habilidades localizadas en la mente del estudioso, al entendimiento y representaciones distribuidas, disponibles en múltiples fuentes.

3. Pasar de un enfoque de memorización y aplicación de hechos, conceptos y procedimientos simples y directos, a capacidades conceptuales y analíticas desplegadas en contextos para el fomento de la innovación.


Así habrá procesos de instrucción que pasen de los modelos basados en tiempo de escolaridad a un aprendizaje basado en competencias e inteligencias múltiples, tomando en cuenta las diferencias en el aprendizaje previo y el tiempo variable para adquirirlo.


A su vez, las nuevas tecnologías permiten experiencias de aprendizaje que respetan y responden a la singularidad del individuo, dentro del tiempo establecido para alcanzar las competencias predeterminadas, esto permitiría avanzar de una educación basada en evaluaciones ocasionales en el año a una continua, que retroalimente permanentemente.


De esta forma, el aprendizaje relacionado se realiza cuando un estudiante busca un objetivo, su objetivo de aprendizaje, y con ayuda de otras personas lo conecta con sus resultados académicos, su desempeño profesional o su vida en sociedad.


En todos estos procesos el apoyo personal será importante en las diferentes fases de la educación, con profesionales preparados para enfrentar con éxito estos desafíos con las nuevas tecnologías.


La evolución del conocimiento obliga a revisar y reformar continuamente, innovando en los objetivos y los contenidos que se proporcionan, tanto como en los métodos de aprendizaje y los objetivos y características de las formaciones a las que tengan acceso los estudiantes, considerando sus metas personales y sus motivaciones.


Habilidades del siglo XXI

Estas habilidades se enfocan en el desarrollo de la parte socioemocional del individuo, algo fundamental para el éxito personal y profesional, ya que existe una brecha entre las competencias que se necesitan en los empleos con las aptitudes y conocimientos de la fuerza laboral actual.


Las habilidades que muchas actividades productivas demandan están relacionadas con la cuestión interpersonal, es decir, habilidades blandas, como: creatividad, innovación, pensamiento crítico, resolución de problemas, comunicación, colaboración, razonamiento cuantitativo, pensamiento lógico, autorregulación, determinación, perseverancia.


Diversos autores han señalado que el motivo por el que algunos niños tienen éxito de adultos y otros no se le debe principalmente al desarrollo de habilidades no cognitivas, como la persistencia y la confianza en sí mismos, que son más determinantes para alcanzar el éxito que la capacidad intelectual por sí sola.


Esto sugiere que en las escuelas existe una urgente necesidad de comenzar cuanto antes a trabajar en las llamadas habilidades blandas para impulsar un mejor futuro para los niños.


El cambio de enfoque en las escuelas


Hoy en día los niños navegan en internet, entran a plataformas como Google y lo encuentran todo. Sin embargo, el auge de la tecnología genera inconvenientes, como la disminución en la capacidad de diálogo en las nuevas generaciones, debido a que viven relaciones virtuales.


De ahí el énfasis que debe existir en los programas educativos para enseñar habilidades blandas desde edades tempranas para que los alumnos desarrollen integralmente su vida académica y profesional.


El método de aprender haciendo (conocido como hands-on learning) hace que los estudiantes encuentren más de una solución a un problema, fomentando un espíritu innovador y autosuficiente, al tiempo que refuerza el pensamiento lógico.


Debido a la naturaleza del trabajo en equipo también se promueven habilidades como: comunicación verbal y escrita, liderazgo, organización, administración del tiempo, seguir direcciones, deseo de aprender, solución creativa de problemas, y tolerancia al fracaso.


Los profesores deben sumarse como actores principales de este cambio y requieren de una capacitación eficaz para la enseñanza de aspectos tecnológicos y socioemocionales, de manera que puedan integrarlos a su plan de estudios.


Todo esto en la búsqueda de que las nuevas generaciones se formen con un pensamiento adaptado a la realidad actual, pero conservando la naturaleza crítica de una mente que cuestiona su entorno y se convierte en agente de cambio, logrando con esto, individuos capaces y exitosos en su etapa adulta.

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