Perfiles de inversionistas. Conoce el tuyo e inicia tu camino en el mundo de las inversiones

El mundo de las inversiones ofrece acceso a pequeños empresarios y personas naturales, que con pequeños fondos de ahorro, podrían maximizar la rentabilidad de sus inversiones.

El perfil del inversionista se refiere a las características de una persona que guían la manera en que debiera tomar sus decisiones de inversión; su nivel de tolerancia al riesgo, en relación a los diversos instrumentos de inversión que existen en el mercado.

Saber cuáles son las necesidades y objetivos de inversión actuales, cuál es el horizonte de inversión, la disponibilidad con la que necesitará el dinero, el nivel de riesgo con el que se siente más cómodo, ayuda a definir el perfil del inversionista.

El mundo de las inversiones ofrece acceso a pequeños empresarios y personas naturales, que con pequeños fondos de ahorro, podrían maximizar la rentabilidad de sus inversiones.

En el perfil del inversionista influyen factores importantes:

  • La edad y el horizonte de tiempo de la inversión, que determinan cuánto tiempo podemos esperar para que la inversión de frutos.

  • Los ingresos, tanto los que percibe hoy, como los que espera obtener.

  • Las obligaciones financieras contraídas, mientras más obligaciones tenga con otros, tendrá menor capacidad de ahorro.

  • Patrimonio, que representa el respaldo económico con el que cuenta.

  • Capacidad de ahorro, que le permitirá aprovechar oportunidades o hacer frente a imprevistos.

  • Tolerancia al riesgo, cuánto se está dispuesto a arriesgar.

  • Conocimientos financieros, es más fácil invertir en algo conocido que en algo desconocido.

  • Objetivo de la inversión, define en qué se utilizarán los recursos invertidos, por ejemplo, para comprar una casa o sólo si se trata de inversión de excedentes.

  • Rentabilidad deseada, rendimiento que espera obtener en el futuro de la inversión.

Existen tres perfiles de inversionistas

Conservador

Se caracteriza por ser menos tolerante al riesgo y valorar la seguridad. Escoge instrumentos de inversión que le den certeza de que no perderá parte o todo el dinero que invertirá. No le importa que las ganancias obtenidas sean bajas.

Prefiere invertir en instrumentos de deuda, como títulos de deuda, depósitos a plazo o cuentas de ahorros, porque puede saber la rentabilidad que tendrán al adquirirlos.

Dentro de este perfil puede haber todo tipo de personas, desde jóvenes con sus primeros ingresos y que, por lo tanto, no quieren arriesgar sus ahorros; hasta aquellos con familias por mantener, o deudas por cubrir, o personas retiradas o por jubilar que no quieren mayores preocupaciones.

Tal vez no sea ésta la estrategia que maximice la rentabilidad de las inversiones, pero sí puede ser una alternativa para ahorrar a largo plazo sin mayores preocupaciones sobre el movimiento de los instrumentos.

Portafolio recomendado: 80% de la inversión en deuda gubernamental y un 20% en instrumentos de deuda variable de largo plazo.

Moderado

Este inversionista es cauteloso con sus decisiones, pero está dispuesto a tolerar un riesgo moderado para aumentar sus ganancias. Procura mantener un balance entre rentabilidad y seguridad.

Suele buscar la creación de un portafolio o cartera de inversión que combine inversiones en instrumentos de deuda y capitalización (acciones). También pueden invertir en divisas o metales, como el oro, que siempre tendrán un valor atractivo.

Inversionistas de este tipo hay de distintas edades. Generalmente se trata de personas con ingresos estables, que pueden ser entre moderados y altos, padres de familia con capacidad de ahorro.

Portafolio recomendado: Entre 50%-60% en deuda y entre 40%-50% en renta variable (índices de bolsas de valores nacional e internacional).

Agresivo

Busca los mayores rendimientos posibles, por lo que está dispuesto a asumir el riesgo que sea necesario. Se trata por ejemplo, de inversionistas jóvenes, pero que cuentan también con solidez económica y con ingresos de moderados a altos y personas solteras o aún sin hijos, entre los 30 y los 40 años de edad.

Esta clase de inversionistas corre riesgos en los mercados y opta por los instrumentos que prometen las ganancias más elevadas, sin importar si en un momento dado se arriesga a perder la mayor parte de la inversión. Los antecedentes históricos les hacen saber que, en el fondo, el mercado siempre rebota o se recupera.

Están dispuestos a invertir en activos en el largo plazo. Los portafolios para este perfil se conforman de activos como los commodities, las divisas y los valores en el extranjero.

También pueden invertir en derivados como instrumentos de cobertura ya que, aunque estos instrumentos son muy volátiles, los rendimientos pueden ser altos.

Prefieren portafolios de inversión en los que combinan fondos de capitalización, deuda a corto plazo y deuda a largo plazo. Ser un inversionista agresivo puede dar buenos resultados, siempre que no se esté invirtiendo el dinero de los gastos cotidianos. No es recomendable mantener esta actitud de riesgo cuando no se cuenta con la suficiente solvencia, o si se tienen compromisos familiares importantes.

Portafolio recomendado: 80% renta variable nacional e internacional y 20% en deuda.

El trabajo del asesor financiero

No basta con aplicarle al inversionista un cuestionario, se trata de conocerlo a fondo: saber su edad, su nivel de ingresos, cuánto tiene ahorrado y cómo alcanzó ese monto, en qué momento de su vida está, en qué entorno se desarrolla. A menor edad, puede ser que el inversionista tiene menos compromisos financieros y más posibilidades de asumir riesgos, pero esto no asegura que sea inversionista arriesgado.

No es lo mismo ahorrar para una casa o un automóvil, tener 25 o 50 años, estar enfermo o tener una salud excelente, de estos factores dependerá la disponibilidad o liquidez que requieras de tu dinero.

El trabajo del asesor financiero es conocer en qué momento de su vida está el cliente, si tiene hijos o no y para qué está ahorrando.

Con estas preguntas podrás acercarte a definir más claramente tu perfil

¿Para qué quieres invertir?

De esa forma defines tus objetivos y metas en tu estrategia de inversión.

¿En cuánto tiempo quieres recuperar tu inversión?

La intención es que identifiques tu horizonte de inversión, es decir, si prefieres invertir en el corto, mediano y/o largo plazo.

¿Cuál es tu edad?

Generalmente las instituciones financieras determinan tu perfil de inversionista de acuerdo a tu edad.

Existen opciones para todo tipo de personas, recordemos la frase del economista Frank H. Knight: “La utilidad es el premio por saber manejar el riesgo".

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