Una descripción general de los mercados alcistas y bajistas

Conocidos como Bull market y Bear market, cada uno con características definidas. Te explicamos lo que necesitas saber para entender estos conceptos.

Una forma para denominar los momentos por los que pasa un mercado financiero se refiere a dos animales: toro (bull) y oso (bear), correspondiendo al mercado alcista “bull market” y al mercado bajista “bear market”.


El uso de los términos se debe a la forma que tienen estos animales de atacar cuando ven algún peligro: los toros levantan la cabeza, con los cuernos hacía arriba y la mueven de manera ascendente para intentar clavar los cuernos. Los osos, por el contrario, cuando detectan algún peligro lo que hacen es levantar su pata y con un movimiento hacia abajo para aplastar a su oponente.


Bull Market


Se dice que el mercado está en fase “bull” cuando está creciendo con fuerza, la mejor traducción al español sería mercado alcista, con connotaciones positivas, al menos en cuanto a crecimiento puro.


Un mercado alcista se caracteriza por un período de precios al alza. El inicio de un mercado alcista está marcado por el pesimismo generalizado, en un punto en el que la sociedad tiende a ser “bajista”.


La metáfora del toro es muy adecuada, porque pasada la etapa de pesimismo, llega la esperanza, de la esperanza pasamos al optimismo, y luego se da cierta euforia. El ciclo económico sigue su curso, y probablemente tras esa euforia se vuelva a dar la vuelta, llegando al estancamiento o, en ocasiones, a una futura nueva crisis.


Se pueden identificar varias fases que definen este tipo de tendencia de mercado; no hay forma de establecer límites temporales exactos, las propias tendencias y las “sensaciones del mercado” definirán las transiciones.


La fase de acumulación es previa al movimiento alcista. Estaríamos en una fase mala desde el punto de vista anímico de los inversores y los mercados, en general, están en sus valores mínimos.


En el mercado de valores los inversores venden porque las noticias en general son malas, y eso da pie al comienzo de una actividad moderada de acumulación prudente. Lo que suceda a partir de este punto es clave, si la actividad sigue en positivo pasaremos a la fase siguiente; si no, el mercado seguirá estancado o, en el peor caso, cayendo a diario.


La fase de expansión se reconoce cuando los avances empiezan siendo tímidos, pero se va consolidando el alza de las cotizaciones de manera sostenida en el tiempo. En esta fase ya se puede hablar de mercado alcista con propiedad, pero también hay que tener prudencia: es una fase larga y es la más engañosa de las tres.


La siguiente fase sería la de distribución, una fase de gran actividad en el mercado, en la que suben los precios de manera espectacular, el mercado hierve con la actividad, las noticias financieras son siempre positivas, y los titulares están plagados de operaciones públicas de venta.


Un mercado de este tipo, al alza, puede durar más o menos, pero en general siempre termina alcanzando un techo a partir del cual se produce una recesión. La severidad de esta recesión suele estar relacionada con la velocidad de la alza previa. Por ejemplo, si desemboca en una burbuja, la recesión será probablemente una crisis económica más severa.


Bear market


El bear market o mercado bajista es un mercado en el que los precios sufren grandes caídas debido a un sentimiento de negatividad y pesimismo, y los inversores pretenden beneficiarse de estas bajadas para obtener rentabilidad. Es habitual que hagan esto operando en corto en este mercado, para competir con los inversores de los bull markets.


Este tipo de mercados se dan cuando un mercado se encuentra en una situación muy buena, igual que el optimismo de los inversores, que comienza a disminuir de forma gradual, hasta llegar a un pesimismo generalizado que supone la disminución de los precios. Su comienzo suele ir acompañado de las grandes expectativas que tienen los inversores que operan en un mercado.


Son mercados con tendencia a la baja, que sufre una caída del precio sostenida en el tiempo. Detectar cuándo se está desarrollando un bear market o cuándo la tendencia bajista está llegando a su fin es clave para gestionar beneficios y pérdidas al operar.


En estos mercados se produce un aumento de la oferta y una disminución de la demanda, hay más gente que quiere vender de la que quiere comprar. Debido a la falta de compradores, las acciones emitidas empiezan a caer llegando a precios irrisorios, lo que obliga a los inversores a vender rápidamente para intentar obtener beneficio.


Un bear market se suele asociar a una economía con una mala situación en la que las empresas no obtienen beneficios debido a que los consumidores no gastan suficiente.

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