La lucha contra la corrupción

La corrupción es el uso inadecuado de un poder para obtener ganancias personales; es un asunto crítico para las corporaciones y un asunto social significativo.

La corrupción puede tomar muchas formas, pero principalmente el mal uso de fondos por funcionarios públicos, el soborno en el sector privado. Esta conducta debilita la confianza pública y quita recursos para combatir pobreza y problemas sociales; roba a poblaciones desprotegidas al desviar el dinero que debería usarse para servicios como: educación, agua potable y salud.


Es un problema social que afecta la capacidad de las empresas para competir, por tal motivo, han incorporado programas de ética y cumplimiento, así como iniciativas de acciones colectivas; sin embargo, no se han comprometido a esfuerzos dirigidos a soluciones reales.


Una medida efectiva contra la corrupción es aplicar un programa anticorrupción, ahí, el establecimiento de controles internos es una de las partes más importantes y los Contadores Públicos estamos especialmente calificados para esto.


Los contadores participan en la lucha contra el cohecho y la corrupción previenen e identifican actos ilícitos, conductas irregulares para evitar doble contabilidad, transacciones ilícitas y pagos extra oficiales. Además, ofrecen a las empresas y al público información transparente sobre la administración y registro de las empresas. Y garantizan el cumplimiento de reglas que impiden prácticas contables dudosas, que pueden emplearse para ocultar transacciones corruptas.


Y por ningún motivo se deben encubrir gastos en los registros contables, falsificar los asientos diarios, realizar informes financieros fraudulentos, transacciones sin autorización y con fines distintos a los de la empresa, y mucho menos permitir acceso a los activos sin el permiso específico de la gerencia.


¿Por qué las empresas deben luchar contra la corrupción?


Luchar por la integridad sirve para administración de riesgos y prácticas de negocio sustentables. La implementación de programas anticorrupción reduce problemas legales y mejora la reputación; además, al implementar acciones anticorrupción, se benefician con menores costos de operación, mayor eficiencia operacional.


Las empresas con políticas anticorrupción acceden a crédito más fácilmente y mejoran su imagen ante socios potenciales. Las medidas anticorrupción consiguen una mejor administración, ya que las empresas no aceptan decisiones de negocios opacas y comportamiento riesgoso de los empleados. En mercados emergentes competitivos donde multinacionales tienen muchas posibilidades de socios potenciales, aquellas firmas con políticas y compromisos anticorrupción adecuados destacan inmediatamente de la competencia.


Ventajas estratégicas de combatir la corrupción


Los esfuerzos anticorrupción deben conducirse hacia soluciones de problemas sociales críticos para los negocios. Las empresas con mejores modelos de cumplimiento juegan un papel de liderazgo más importante.


Las empresas deben enfocar sus esfuerzos en la Responsabilidad Social Corporativa estratégica; dichos esfuerzos deben atacar asuntos importantes para la estrategia de negocios y sus operaciones, y que tienen beneficio para la sociedad.


Cando las empresas atacan otros problemas sociales como el trabajo infantil y la degradación del ambiente, se genera un poder enorme. Para lograr esto, tienen que invertir en programas de ética y cumplimiento para mantener o aumentar su nivel de integridad, el principal esfuerzo debe estar dedicado a implantar un programa anticorrupción, con atención en:

  • Reforzar acciones colectivas. Ir junto con otros actores de la sociedad, competidores, cámaras, gremios, etc. Se deben formar pactos orientados a resultados que creen incentivos efectivos para que los miembros cambien sus conductas.

  • Incluir a las fuerzas del lado de la demanda. Mientras que el enfoque del trabajo anticorrupción es en el lado de la oferta (sector privado) las empresas deben tratar de influenciar al lado de la demanda o sea el sector público.

  • Apalancarse en los activos de las compañías. Las empresas tienen fortalezas poderosas y únicas contra la corrupción: poder en medios, en comunicaciones, económicas, experiencia técnica y efectivo, por lo que, deben utilizarse.

Implantación de un programa anticorrupción


¿Por qué las personas se corrompen? Los castigos son indulgentes, negligencia de los superiores para exigir apego a procedimientos de control, descuido al contratar personal codicioso y deshonesto; o peor, que sea el ambiente que prevalece en la organización.

El programa debe atacar estos factores. A continuación podemos ver la representación de los elementos esenciales de un programa anticorrupción:


Tone at the top

  • Liderazgo y respaldo del CEO, consejo y alta administración.

  • Comunicación consistente, respaldo e insistencia en el cumplimiento del programa es esencial para establecer credibilidad.

  • Incorporar el programa anticorrupción dentro de la estructura organizacional y los procesos formales de toma de decisiones.

  • Establecer líneas de denuncia, líneas de ayuda a empleados y guías detalladas para ayudar a los empleados en situaciones especiales.

  • Reportes periódicos al CEO y al Consejo.

Evaluación de riesgos


Consiste en evaluar y priorizar los riesgos relevantes para la organización. Un programa de cumplimiento anticorrupción debe ser hecho a la medida dependiendo de los riesgos de la empresa (tipo, volumen y complejidad de operaciones, industria y lugares donde opera y otros).


Para la evaluación de riesgos se deben utilizar equipos multifuncionales (unidad de negocios, finanzas, auditoría interna, cumplimiento, jurídico) para establecer credibilidad y consistencia.


Al hacer el trabajo se identificarán factores de riesgo y sus escenarios a nivel de procesos de negocios. Es importante determinar la probabilidad e impacto de los riesgos detectados.


Los programas “unitalla” son inefectivos porque los recursos se reparten demasiado, con énfasis en transacciones y mercados de bajo riesgo en detrimento de áreas de alto riesgo.


Diseño del programa y de las actividades de control


Debemos enfocar el diseño y la implementación de las actividades de control en los riesgos clave identificados en la evaluación de riesgos.

- Políticas y controles típicos a considerar:

  • Pagos “facilitadores”.

  • Regalos, viajes, entretenimiento.

  • Uso de representantes y otros intermediarios.

  • Contribuciones políticas y a instituciones de caridad.

  • Due diligence (investigación o evaluación elaborada por consultores externos) en adquisiciones.

  • Joint ventures (empresa conjunta) y relaciones de negocios similares.

  • Requerimientos de contabilidad y registros.

  • Procedimientos de investigación y sanción.

Monitoreo


Todos los sistemas o programas se deterioran con el tiempo; es indispensable llevar a cabo revisiones constantes. Hay que diseñar procedimientos de monitoreo y auditoría alrededor de los factores e indicadores de riesgo:

  • Evaluar periódicamente la efectividad del programa mediante auditorías internas.

  • Llevar a cabo encuestas del entendimiento del programa por los empleados.

  • Incorporar constantemente los resultados del monitoreo en el diseño del programa.

Respuesta y remediación


Debe existir un proceso formal para iniciar, dar seguimiento, resolver y documentar instancias de incumplimiento detectadas con el monitoreo.


La parte más importante es identificar y remediar debilidades de control que llevaron a actividades de corrupción; e imponer las sanciones consistentemente para que todo el mundo entienda el compromiso de la empresa contra la corrupción.

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